martes, 12 de febrero de 2019

El poema de las moras

Besarte,
es llenarme la boca de moras silvestres
y hacerlas estallar, una a una,
consciente, despacio,
saborear su jugo dulce, intenso, breve, cálido.

Besarte, 
es bañar mi lengua a la luz de tus lunas,
sumergir lentamente mis papilas en tu océano
salado, calmo,
dejar arrastrar mi barco por tu recio oleaje,
perder la noción del tiempo en cada naufragio.

Besarte, 
es pintar mis puños de rojo encarnado,
saltar al ring de tus brasas ardientes,
mirarte a los ojos, batirte en combate,
golpear tus dientes con mi músculo rosado
dejar que tus labios me muerdan, me azoten, 
me curen, me calmen.

Besarte es desplegar mis alas
hincharlas al viento
volar sin rutas, parar el tiempo.
Saberme libre,
sentirme amor y viento.

Besarnos,
ya está escrito, 
ya está sentido,
ya está logrado.

Besarnos,
corazones tiernos, 
vivos, lucentes,
latentes, abiertos.

Besarnos, 
y no parar nunca...

Dime cuándo volver a vernos.



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