miércoles, 28 de marzo de 2018

Aún así soy madre.

No, mi útero no ha parido
no ha reventado mi canal femenino. 
Aún así soy madre.

No, mi vulva no ha sufrido desgarro alguno
ni ha asomado por ella tierna cabecita.
Aún así soy madre.

No, mi vientre no se ha hinchado
como fruta madura,
ni ha ingeniado puentes,
ni conductos, ni acueductos,
ni oquedades 
que den escondite al germinado.
Aún así soy madre.

Tampoco he conjurado una pócima
creadora de líquido amniótico.
Ni he invocado a la Vía Láctea
para derramarme en manantiales
blancos y templados.
Aún así soy madre.

Madre de dos luceros
que pronto hubieran marchado,
que juegan en mi pecho
cada vez que mi corazón 
se siente amado.
Y abrigan mi garganta con finas hebras 
cada vez que de emoción mi voz se quiebra.

Aún así, y por todo ello, soy madre.
Y mi madre, también es su doble madre.
Es necesario decirlo,
es necesario escucharlo.

Como madre que soy 
les arropo cada noche con un manto estrellado,
y me despierto cada día con mi corazón rebosado.




 

miércoles, 14 de marzo de 2018

Deseo de ser madre

Ahora, deseas ser madre
tu cuerpo entero turgente lo grita,
grita que por fin quiere ser habitado
que es la hora de las frutas jugosas y frescas.
No lo quieres reconocer,
pero miras de soslayo los bebitos
que pasan por la calle, tumbados en sus carros.
Y desvías tu camino, sin quererlo,
por parques de niños rebosados.
Y disimulas bajo tus gafas de sol oscuras
ese deseo que te arde, que te quema
y corroe el alma.
Ahora, deseas ser madre
pero reprimes esa corriente
turbulenta y creadora
y construyes una enorme presa a tu Amazonas.
¿Por qué ellas sí y tú no?
¿Por qué te excusas en un “más tarde”,
 en un “no ahora”,
“no es el varón”, “no es la casa”,
“no es la edad”,“no es la hora”…?
¿Por qué no?
¿Qué te niegas a tí ? Mujer, hermana.
¿Qué ahogas?
¡Suelta, destruye tu presa!
¡Brota a borbotones!
¡Brota, brota descontrolada!
Mujer, hermana.
Inunda tu fértil tierra,
prepara tu cáliz para la siembra dorada.
"Deseo de ser madre vs Warhol". 2014
                                                           

Niña pantera.

Niña morena, de apenas ocho otoños
naciste bien entrada la estación del cambio
cuando los árboles ya tiemblan de frío
y lanza al suelo las hojas, el viento helado.

Niña traviesa, de apenas ocho primaveras
cuando estás conmigo, entre lápices y libretas
te permites ser dulce, a la calma te entregas,
apoyas tu cabecita en mi brazo,
mientras escribes números, cuentas, letras.

Pero al atravesar la puerta hacia tu jungla brumosa
vuelves a acorazarte, endureces la espalda
te transformas en pantera, afilas tus zarpas,
manejas la jerga del puerco espín y la alimaña.

"Púa, coraza, máscara, cáscara,
caparazón del corazón..."

Niña fornida, de apenas ocho inviernos
tus largas ondas rizadas
anuncian que serás una indomable guerrera
que lucharás por tus sueños como una jabata.

Niña, todavía, más por poco tiempo,
anhelo que algún día, de algún verano,
construyas, tú misma, tu guarida
abrigada, cálida,

y puedas tumbarte, panza arriba
sin miedo, sin amenaza...
sin púa, coraza, máscara, cáscara...


 2018
   

Los niños que no pudimos cuidar.

Los niños que no pudimos cuidar
se amontonan en montañas 
de tristeza y alquitrán.

Los niños que no pudimos acunar
en un lecho blando, limpio, a estrenar,
bailan erráticos balanceándose sin cesar
buscando consuelo 
en algún universo provisional.

Los niños que no pudimos abrazar, 
como merecieran, como mereciéramos
hinchan sus barrigas hacia fuera,
para llenar ese hueco, 
ese pozo, esa estancia.

Los niños que no pudimos amamantar,
pues la miseria, la migración, la catástrofe,
la enfermedad, el hambre, la muerte, la guerra,
dejaron nuestros pechos secos de vida,
de aliento, de fuerza...

hacen filas interminables
esperando calmar su sed,
esperando colmar su ser.


                               2018

                             2018
















2014
                                       2014