miércoles, 14 de marzo de 2018

Los niños que no pudimos cuidar.

Los niños que no pudimos cuidar
se amontonan en montañas 
de tristeza y alquitrán.

Los niños que no pudimos acunar
en un lecho blando, limpio, a estrenar,
bailan erráticos balanceándose sin cesar
buscando consuelo 
en algún universo provisional.

Los niños que no pudimos abrazar, 
como merecieran, como mereciéramos
hinchan sus barrigas hacia fuera,
para llenar ese hueco, 
ese pozo, esa estancia.

Los niños que no pudimos amamantar,
pues la miseria, la migración, la catástrofe,
la enfermedad, el hambre, la muerte, la guerra,
dejaron nuestros pechos secos de vida,
de aliento, de fuerza...

hacen filas interminables
esperando calmar su sed,
esperando colmar su ser.


                               2018

                             2018
















2014
                                       2014   
 

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