Así quedé oculta
bajo la arena mojada
varada
junto a la estela del galeón
que olvidó llevarme
años atrás
contigo
a descubrir nuevos, paradisíacos parajes
al otro lado del incierto
tumultuoso
también pacífico océano.
Pronto tuve que aprender que,
todos los Bellos y Extraños
están llamados a desaparecer
al final de este mundo.
Verdaderamente
hubiera sido un privilegio
vivir, respirar
navegar
expirar junto a tí.
Un lento, amoroso
extraño
bello
principio
y final.
Más hoy, no olvido
que tú y yo bailamos multitud de noches
en las bodegas del dorado barco
nos arropamos en los cálidos brazos
de la estrella roja y la rosa de los vientos
hasta que Morfeo
con su narcótico
eterno sueño
te embriagó
te sedujo con su mágica sonrisa.
Más hoy, acepto
que la Vida nunca estuvo de tu parte.
Y sí de la mía.
Hoy, ya no me culpo.
Más hoy, comprendo
que nuestra expedición seguía
la ruta más larga y peligrosa
de todas las posibles.
Más hoy, siento
que, en mi pecho,
la memoria de aquel oleaje
no me bañará más en tristezas.
Por el contrario
me acompañará.
No dejará de darme coraje.
Tu luz nunca se apagará
en mis camarotes más sagrados.
Ahora, estoy a salvo frente a mar abierto.
Ahora, me siento completa
impulsada calmadamente a la Vida.
He calzado mis botas de exploradora
emprendo ilusionada
insospechados rumbos
-jeroglíficamente descritos-
hacia una luna más oriental.
Soy la nueva Admunsen austral.
Ya las Antípodas no me bastan.
Solo espero que una buena baza
me dé un resultado favorable.
Entonces, me envolveré en mi capa
recogeré los diamantes
escaparé de los neones cegadores,
del olor a aceite quemado
el ruido de feria
la chundarata estridente
el asfalto humeante,
las sirenas ensordecedoras
el smog alienante.
Seguiré la ruta de Galloway,
que cuidadosamente me marcaste,
para renacer a una nueva realidad.
Volveré al mar materno.
Beberé cada día del amrit celeste.
Bañaré mi piel blanca en
néctar irisado.
Nutriré mi alma
dónde mar y cielo se confunden
la vestiré de ambrosías templadas y dulces.
Me balancearé entre gaviotas.
Danzaré al viento,
¡batiré mis alas!
Como hoy lo hago.
pero por más tiempo...
Quizás TODO.

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