Hermana luna, aquí me tienes.
Descansando un ciclo más
bajo la densa cúpula
de este tabernáculo cósmico.
No logro imaginar
qué has reservado para mí
después de este intenso combate.
He cumplido mi parte
y aunque los ciruelos ya florecen...
el frío encoge este corazón alado
que sólo anhela alzarse, volar
y mecerse en corrientes más cálidas.
Seguiré orándote,
si ese es tu mandato,
sorprendiéndome en cada verso
esperanzada
por este pacto de sangre,
de hermanas.
Mis alas se prosternan ante tí,
ya no respiro sino es en tu presencia.
Aguardo la alquimia
que aliviará mi sed
infinita, insaciable de tu luz astral.
Hermana luna,
Aquí me tienes,
dispón de mí.
Me abandono, cedo...
entre tus azuladas sombras
me disuelvo...

...la Rendición a la Diosa.
ResponderEliminarClaro...ya sé cómo un@ se siente cuando esa SeD parece infinita,
Claro hermana lunera solo que ¿el buscador ha de saciarse solo mirando fuera, a lo q es el objeto donde se refleja la LUZ verdadera?
Que esa Fuente inagotable de Agua Viva siga colmando tu sed siendo peregrin@ en el camino, en cada instante...està tan cerca, està a solo un cambio de "enfoque".
La SEd nos conduce al verdadero manantial.
Abrazo querida...
Abrazo enorme maestra!
Eliminar